Celine Dion en Paris

Céline Dion regresó a los escenarios en París después de seis años. Para esta primera noche de su residencia llevó una serie de looks creados especialmente para ella.

La imagen fue construida por Annie Horth, estilista y una de las personas que más ha trabajado con la imagen de Céline a lo largo de los años, junto con algunas de las más grandes casas de moda.

Comenzó con Dior, donde Jonathan Anderson creó un vestido negro con una falda de plisados transparentes que parece dialogar con el histórico Francis Poulenc, diseñado por Monsieur Dior en 1950. 

Después llegó Alaïa, con un bustier de cuero moldeado y una larga falda negra, reinterpretación de un modelo presentado por Azzedine Alaïa en la colección Invierno 2002.

Uno de mis looks favoritos fue el de Schiaparelli. Daniel Roseberry tomó como referencia una chaqueta de Elsa Schiaparelli de finales de los años treinta y la transformó para Céline en un jumpsuit. Eso es justamente lo interesante: no estamos viendo simplemente una pieza trasladada de la pasarela al escenario; estamos viendo cómo una referencia de moda se transforma para las necesidades de una intérprete.

Lo mismo ocurre con el look de Tom Ford, diseñado por Haider Ackermann. La pieza parte de un diseño presentado en pasarela, pero para Céline fue modificada. Se transformaron elementos como las hombreras, el color y la aplicación de cristales, creando una versión completamente pensada para el escenario.

Después, Givenchy, con Sarah Burton, quien creó un vestido con cut-outs y una capa de gasa rosa empolvado, bordada y deliberadamente desgarrada.

Cada pieza pasa por un filtro creativo y funcional que considera el cuerpo de Céline, su movimiento, la iluminación, la escenografía y su presencia como intérprete.

Por eso, aunque estemos hablando de grandes maisons de moda, para mí estos looks funcionan más como vestuarios, casi uniformes de trabajo.

Ese mismo diálogo entre moda y espectáculo continúa en la escenografía de Willo Perron, quien también ha trabajado creando espacios para Chanel en sus pasarelas.

La joyería conecta con París. Céline llevó el diamante The Address, de Boucheron, inspirado en la forma octagonal de Place Vendôme.

Al final, todo fue creado alrededor de una persona, una voz y un momento:

Céline Dion regresando a los escenarios de París.

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